¡Bienvenido a mi blog: Tú, un mundo loco y Yo!

Quiero contarte que he decidido expresar un poco más lo que pienso y lo que siento, generalmente suelo guardármelo y esconderlo en el baúl de los secretos por qué a veces creo que mis puntos no tienen relevancia, que lo que diga no cambiará al mundo ¿Pero sabes qué? De algo deben de servir estas humildes palabras si me mantiene conectada contigo, tratando de entendernos unos a otros y generando un auto análisis; Será tiempo bien invertido y habrá valido la pena.

Debo confesar que este primer capítulo hablaría de Kaay (Mi banda por más de 10 años) del por qué decidimos separarnos, de las historias de lágrimas y risas al estilo “Mujer casos de la vida real” y así dar pie al segundo capítulo contándoles mis planes para conquistar al mundo en el futuro, pero gracias a los recientes acontecimientos apocalípticos (huracanes, temblores, inundaciones, incendios, atentados, caos y una humanidad enloquecida) me dio por hablar del presente, por que el futuro no pinta muy alentador y el pasado… ya pasó.

No tengo idea qué nos depare el destino, pero estoy segura que algo no estamos haciendo bien.

Vivimos por vivir, sin ser conscientes de que comemos, vestimos, compramos, pensamos y hablamos.

El mundo está loco, los gobiernos son malévolos y las sociedades ponemos más atención en los memes, las “ladys” en turno y en buscar culpables de las desgracias que nos pasan desde la comodidad de nuestra casa.

Así que: ¿Qué puedo hacer para poner mi granito de arena antes que llegue el fin del mundo si solo soy una pobre soñadora en este infinito universo?

Creo que podemos comenzar por hacer cosas fáciles y pequeñas, cómo cambios de pensamiento y acciones, dedicarle más tiempo a amar, a ayudar, a decir más cosas positivas que negativas, a hacernos más conscientes cada vez que nos sorprendamos tirándole mala vibra a alguien (cosa que estoy segura que nos pasa muy a menudo) hagamos el ejercicio de cambiar el chip y utilicemos esa energía en sentir empatía y comprensión por los demás y trabajemos en ser mejores seres humanos.

Creo que las acciones mínimas generan grandes cambios, ¿cómo cuáles? ¡Fácil! como cerrar la llave del lavabo mientras te lavas los dientes, pedir en el súper una caja de cartón en vez de 20 bolsas de plástico, decir no al popote, vetar definitivamente los platos de unicel en tus fiestas, comer menos carne, apagar las luces que no estamos usando, reciclar…

No es tan complicado, es más, la ONU creó esta Guía de los vagos para salvar al mundo desde la comodidad de tu sillón, te la dejo para que le des una leidíta.

En fin… Podemos optar por un estilo de vida más “hippie” vivir más en el amor y menos en el miedo.

También te recomiendo escuchar esta reflexión y bellísima canción de mi amigo Carreyó

No podemos seguir viviendo sin escucharnos, sin que nos importe que nos está diciendo el planeta, sin sentirnos unos a otros, sin amar. Deberíamos agradecerle a la tierra la oportunidad que nos da de vivir en ella.

¡No podemos seguir tan desconectados! Podríamos comenzar o volvernos parte de una nueva era de humanos más conscientes, volvernos defensores de la tierra, más enamorados de los árboles por más cursi que suene.

Al principio parecerá que los cambios son irrelevantes, pero si cada vez somos más en el mismo canal será muy evidente y estaremos listos para dar el siguiente paso: ¡humanizarnos!

¿Comenzamos? ¿Tu que propones? Compárte lo qué piensas en la sección de comentarios.